Diálogo con Trifón 10
Cuando ellos terminaron, volví a hablarles:
Primeras objeciones de Trifón
¿Hay algo más que reprocháis en nosotros, amigos? ¿O apenas el hecho de que no vivamos conforme a vuestra Ley, ni circuncidemos nuestro cuerpo como vuestros antepasados, ni guardemos los sábados como vosotros lo hacéis? ¿O nuestra vida y moral también es objeto de calumnia entre vosotros? Quiero decir, ¿acaso también creéis que devoramos a los hombres y que, después del banquete, apagadas las luces, nos entregamos a uniones ilícitas? ¿O, finalmente, condenáis en nosotros apenas el hecho de dar adhesión a doctrinas como las que profesamos y que no creemos, conforme pensáis, en una opinión verdadera?
Trifón respondió:
— Esto es lo que nos sorprende. Todo eso que el pueblo comenta son cosas indignas de crédito, pues se apartan mucho de la naturaleza humana. En cuanto a mí, conozco vuestros mandamientos contenidos en aquello que se llama Evangelio. Son tan maravillosos y grandes que llego a pensar que nadie es capaz de cumplirlos. Ya tuve la curiosidad de leerlos.
Antes, lo que nos deja sobre todo perplejos es el hecho de que vosotros, que decís practicar la religión y os consideráis superiores a la plebe pagana, en nada sois mejores que ellos, ni vivís una vida diferente de los paganos. No guardáis las fiestas y sábados, ni practicáis la circuncisión. Además, ponéis vuestras esperanzas en un hombre crucificado, confiando recibir de Dios algún bien sin guardar los mandamientos de él. ¿O no leísteis que será exterminada de su descendencia toda persona que no fuere circuncidada en el octavo día? Y Él ordenó esto tanto para los extranjeros como para los esclavos comprados a precio de dinero.
Habiendo despreciado la propia alianza, vosotros os descuidáis de sus consecuencias, y aún procuráis convencernos de que conocéis a Dios, cuando no hacéis nada de lo que hacen los que temen a Dios. Por lo tanto, si tenéis algo que responder a estas cosas y nos demostráis de qué modo conserváis la esperanza sin observar la Ley, con placer os escucharemos y juntos examinaremos los otros puntos semejantes.