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Contra Celso - Livro I

El Libro I en la Obra

El Libro I abre Contra Celso, la respuesta que Orígenes escribió hacia el año 248 d.C., a pedido de su mecenas Ambrosio, contra un ataque al cristianismo que el filósofo pagano Celso había compuesto unos setenta años antes, hacia el 178 d.C. La obra de Celso, titulada Discurso Verdadero, está perdida: solo la conocemos por las largas citas que el propio Orígenes hace para refutarla, lo que convierte a Contra Celso en la principal fuente para reconstruir lo que Celso dijo. El Libro I comienza con un prefacio en el que Orígenes vacila: teme que una defensa argumentativa pueda debilitar la defensa que se apoya en los hechos y en la vida cristiana, y abre el texto con el silencio de Jesús ante sus acusadores, sugiriendo que quizá ni siquiera fuera necesario responder.

Pasada la carta a Ambrosio, el libro entra en la disputa punto por punto. Celso acusa a los cristianos de formar asociaciones secretas contra la ley, desprecia el origen bárbaro y judío de la fe, se burla de la credulidad de los creyentes y del lema "no examines, sino cree", y trata los milagros como magia aprendida en Egipto. La parte más larga y más comentada del libro es el ataque al nacimiento virginal, que Celso pone en boca de un judío ficticio: la historia de María expulsada por su esposo carpintero, de Jesús como hijo ilegítimo de un soldado llamado Pantera, y la impugnación de la profecía de Isaías. Orígenes responde a cada punto, con Escritura y con filosofía griega, siguiendo el orden del texto de Celso y no una secuencia sistemática propia.

Contenido del Libro

Quién Fue Celso y Cuándo Escribió

Celso fue un crítico del cristianismo que escribió el Discurso Verdadero hacia el 178 d.C. La mayoría de los estudiosos modernos lo ven como un platónico, aunque el propio Orígenes lo trató como epicúreo y admite no saber con certeza quién fue, mencionando a dos hombres llamados Celso, uno del tiempo de Nerón y otro del de Adriano. Esa incertidumbre, declarada por el propio autor antiguo, es un ejemplo honesto de los límites de la información: Orígenes escribe setenta años después, sobre un adversario ya muerto, cuyo texto conocía pero cuya biografía no. El valor histórico de la obra reside precisamente en las citas: por medio de ellas es posible reconstruir buena parte de uno de los más antiguos ataques paganos sistemáticos al cristianismo, que de otro modo estaría enteramente perdido.

La Polémica de Pantera y las Sociedades Secretas

Dos acusaciones del Libro I tienen un trasfondo histórico documentable. La primera es la de sociedad secreta: en el Imperio Romano, las asociaciones privadas sin licencia (los collegia) eran vistas con sospecha por el Estado, que temía la conspiración; los cristianos, reunidos en casas y negándose al culto público, encajaban en el perfil del sospechoso, y Orígenes no niega la ilegalidad técnica, solo la justifica. La segunda es la del soldado Pantera. Un soldado romano con ese nombre, Tiberio Julio Abdes Pantera, existió en efecto: su lápida fue hallada en Bingerbrück, Alemania, en 1859, y hoy se conserva en un museo de Bad Kreuznach. La crítica mayoritaria, sin embargo, no toma el vínculo con Jesús como dato histórico, sino como construcción polémica: "Pantera" era nombre común entre soldados, y hay quienes ven en el término un juego de palabras con el griego parthenos (virgen). La misma difamación reaparece, desarrollada, en la literatura rabínica posterior, en las tradiciones del Toledot Yeshu.

“Cuando falsos testigos depusieron contra nuestro Señor y Salvador Jesucristo, él permaneció en silencio; y cuando se levantaron acusaciones infundadas contra él, no dio respuesta alguna, convencido de que toda su vida y conducta eran una refutación mejor que cualquier respuesta al falso testimonio.”

Orígenes, Contra Celso - Livro I 1:1

Relevancia

El Libro I es la puerta de entrada al más completo enfrentamiento entre el cristianismo primitivo y la crítica pagana culta que sobrevivió de la Antigüedad. Para el lector cristiano, ofrece el argumento apologético de Orígenes en su forma original, todavía vacilante sobre su propio valor; para el lector escéptico, ofrece el raro registro de las objeciones de un adversario inteligente, conservadas por el mismo que quería refutarlas. Varios puntos siguen en debate hasta hoy: el sentido de almah en Isaías 7:14, la historicidad de la matanza de los inocentes, la relación entre teología y magia de los nombres. El libro recompensa a quien lee ambos lados con la misma atención, sin decidir la causa de antemano.