Apologético (Tertuliano) 48

La luz, todos los días extinta, brilla nuevamente; y, con alternancia semejante, la oscuridad sucede a la salida de la luz. Las estrellas difuntas reviven; las estaciones, tan pronto terminan, renuevan su curso; los frutos son llevados a la madurez y entonces son reproducidos. Las semillas no brotan con producción abundante, excepto cuando se pudren y se disuelven todas las cosas son preservadas pereciendo, todas las cosas son rehechas de la muerte.