Apologético (Tertuliano) 39
Los hombres experimentados de nuestros ancianos presiden sobre nosotros, obteniendo este honor no por compra, sino por carácter establecido. No hay compra y venta de ningún tipo en las cosas de Dios. Aunque tengamos nuestro cofre de tesoro, este no se compone de dinero de compra, como de una religión que tiene su precio. En el día mensual, si quiere, cada uno contribuye con una pequeña donación; pero solo si es de su voluntad y si él puede: pues no hay compulsión; todo es voluntario.