Mateo 28
Por lo tanto, vayan y hagan discípulos en todas las naciones. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
La fórmula 'en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo' es el texto trinitario triple más explícito de los evangelios, y su antigüedad es debatida. Todos los manuscritos griegos conocidos la contienen, sin variante. Por otro lado, en Hechos el bautismo es siempre 'en nombre de Jesús' solamente (Hch 2:38; Hch 8:16), y Eusebio de Cesarea, a principios del siglo IV, cita repetidamente la frase en una forma corta ('en mi nombre', sin la tríada y sin la mención del bautismo). Por eso, parte de la crítica (incluyendo a Rudolf Bultmann y Raymond Brown) considera la fórmula triple un reflejo de la liturgia bautismal ya desarrollada de la Iglesia, posiblemente posterior al texto original; otros sostienen que Eusebio solo resumía y que la fórmula es auténtica. No hay consenso.La orden de 'hacer discípulos de todas las naciones' contrasta con instrucciones anteriores en el propio Mateo, en que Jesús restringe la misión a Israel y prohíbe ir a los gentiles (Mt 10:5-6; Mt 15:24). La apertura universal al final del evangelio es generalmente leída como el punto de llegada de la teología de Mateo, escrito en una comunidad que ya vivía la misión entre los gentiles.