Capítulos
A Guerra dos Judeus - Livro IV
Autor y fecha de composición
Flavio Josefo nació en Jerusalén hacia el año 37 d.C. con el nombre de José, hijo de Matías. Era sacerdote y comandó las tropas de Galilea en la revuelta judía contra Roma iniciada en el 66. Fue capturado por el general Vespasiano, a quien habría predicho su ascenso al trono imperial. Liberado y llevado a Roma, se convirtió en cliente de la dinastía Flavia y adoptó el nombre Flavio. Murió probablemente a comienzos del siglo II.
La Guerra de los Judíos (en griego Peri tou Ioudaikou polemou) es el relato en siete libros de la revuelta contra Roma y la destrucción de Jerusalén. Josefo cuenta que primero la redactó en su lengua materna, el arameo, para los pueblos de Oriente, y después la vertió al griego con la ayuda de colaboradores. La obra griega fue escrita y publicada hacia los años 75 a 79 d.C., durante el reinado de Vespasiano, y presentada al emperador. Es la primera y más antigua de las obras conocidas de Josefo.
El Libro IV en la obra
El Libro IV hace de puente entre la guerra en Galilea y el asedio final de Jerusalén. Cubre los años 67 a 69 d.C. y se abre con la caída de Gamala y la rendición de Giscala, que ponen fin a la resistencia en el norte. A partir de ahí la narrativa se desplaza al interior de Jerusalén, donde los zelotes y los idumeos toman el control y desencadenan una sangrienta guerra civil, con el asesinato del sumo sacerdote Anano. En el plano romano, el libro acompaña a Vespasiano consolidando el dominio de la región, la noticia de la muerte de Nerón, el año de los cuatro emperadores y la aclamación del propio Vespasiano por las legiones, que cambia el rumbo del conflicto y deja en manos de Tito la tarea de reanudar el asedio.
Contenido del libro
- El asedio y la toma de Gamala, fortaleza sobre el lago, con la descripción del terreno escarpado y la masacre que siguió a la caída de la ciudad — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 1)
- La rendición de Giscala y la huida de Juan, hijo de Leví, que abandona la plaza y escapa a Jerusalén con sus partidarios — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 2)
- Juan de Giscala en Jerusalén, el ascenso de los zelotes, el enfrentamiento con el sumo sacerdote Anano y el inicio de las revueltas internas que dividen la ciudad — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 3)
- Los idumeos, convocados por los zelotes, llegan a Jerusalén y pasan la noche ante las puertas cerradas; el sumo sacerdote Jesús discursa contra ellos y Simón, el idumeo, le responde — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 4)
- Los idumeos entran en el Templo durante la tormenta y, junto a los zelotes, perpetran la masacre de Anano, Jesús y Zacarías, antes de regresar a su tierra — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 5)
- Los zelotes, libres de los idumeos, ejecutan a muchos otros ciudadanos; Vespasiano disuade a los romanos, ansiosos por atacar, y prefiere dejar que la discordia consuma a los judíos desde adentro — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 6)
- La tiranía de Juan de Giscala sobre los demás, los males cometidos por los zelotes en Masada, la toma de Gadara por Vespasiano y las acciones del oficial Plácido — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 7)
- Vespasiano acelera el fin de la guerra al enterarse de agitaciones en la Galia, con una descripción de Jericó, la gran llanura y el lago Asfaltites, el actual Mar Muerto — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 8)
- Vespasiano se prepara para el asedio de Jerusalén, pero la noticia de la muerte de Nerón lo hace cambiar de planes; aparece también Simón, hijo de Giora, natural de Gerasa — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 9)
- Las legiones de Judea y Egipto proclaman emperador a Vespasiano, y el nuevo soberano libera a Josefo de las cadenas en que lo mantenía desde su captura — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 10)
- Vencido y muerto Vitelio, Vespasiano apresura el viaje a Roma para asumir el poder, mientras su hijo Tito regresa para conducir el asedio de Jerusalén — (A Guerra dos Judeus - Livro IV 11)
El fin de la resistencia en Galilea
Los zelotes toman Jerusalén
La campaña de Vespasiano
El ascenso de Vespasiano
El asedio de Gamala
La toma de Gamala abre el libro y es uno de sus episodios más detallados. Josefo describe la ciudad enclavada en un espolón rocoso sobre el lago, de difícil acceso, y el asedio de las legiones de Vespasiano. El relato incluye un primer asalto fallido, en que los romanos sufren graves bajas en las calles estrechas, y la caída final con gran mortandad entre los defensores. La arqueología identificó el sitio de Gamala en el Golán, con vestigios de muralla, proyectiles de honda y puntas de flecha romanas compatibles con la descripción de un asedio, aunque los números de muertos dados por Josefo deben leerse con reserva.
La guerra civil en Jerusalén
Buena parte del Libro IV narra cómo la ciudad se volvió contra sí misma antes incluso de la llegada de los romanos. Los zelotes ocupan el Templo, deponen y nombran sumos sacerdotes por la fuerza y, con el apoyo de los idumeos que entran en la ciudad durante una tormenta, masacran a la antigua dirigencia, incluidos Anano y Jesús. Josefo, que escribe del lado vencedor y tiene motivos para culpar a las facciones rebeldes de la catástrofe, presenta a esos jefes como tiranos y bandidos. Conviene leer con cautela: el autor es parte interesada y el retrato de los zelotes sirve también a su programa de absolver a la mayoría del pueblo y a la propia clase sacerdotal de la que provenía.
Fuentes y método
Para la guerra, Josefo es testigo ocular. Comandó la defensa de Galilea, fue capturado en Jotapata y después acompañó al ejército romano como intérprete y mediador. Afirma haber consultado los diarios de campaña de Vespasiano y Tito, además de interrogatorios a desertores y prisioneros. Esa posición le da un acceso infrecuente a ambos bandos, pero también lo compromete. Cliente de los Flavios y beneficiario del régimen que describe, Josefo tiende a eximir a los romanos y a concentrar la culpa en las facciones rebeldes. El lector necesita sopesar el relato sabiendo desde dónde habla.
Manuscritos y transmisión
El texto griego de La Guerra sobrevive en manuscritos medievales. La edición crítica de referencia es la de Benedikt Niese, publicada entre 1885 y 1895. En el Occidente latino circuló desde la Antigüedad tardía una adaptación cristiana conocida como Pseudo-Hegesipo, el De excidio Hierosolymitano, del siglo IV, que resume y reorganiza la obra y moldeó parte de su recepción medieval. La traducción inglesa clásica, base de la versión utilizada aquí, es la de William Whiston, de 1737.
Valor histórico y cautelas
Para la primera guerra judeo-romana, La Guerra de los Judíos es la fuente literaria primaria, sin sustituto. Ningún otro relato antiguo ofrece tanto detalle sobre las campañas, las facciones y el asedio. Aun así, exige dos cautelas. La primera son los números: Josefo infla con frecuencia los efectivos y las cifras de muertos, al gusto de la historiografía antigua. La segunda es el programa apologético, que distribuye la culpa de modo que favorece a Roma y a la propia clase sacerdotal. La arqueología, sin embargo, ancla el núcleo del relato: la destrucción del Templo en el 70, los vestigios del asedio de Jotapata, los sitios de Gamala y Masada, todos compatibles con la descripción, aunque la lectura tradicional de algunos episodios, como el suicidio colectivo de Masada narrado en el Libro VII, sigue siendo debatida.