Sobre las Antigüedades Judías

Las Antigüedades Judías son la obra más extensa de Flavio Josefo: una historia del pueblo judío en veinte libros, escrita en griego y concluida hacia el año 93 o 94 d.C. Los diez primeros relatan la Biblia hebrea, desde la creación hasta el período persa. Los diez siguientes siguen la historia judía hasta la víspera de la guerra contra Roma. Josefo escribió para un público grecorromano, con el objetivo declarado de mostrar la antigüedad y la dignidad de las leyes y la historia judías.

En los libros bíblicos, Josefo parafrasea y reorganiza el texto sagrado, añade explicaciones racionales, color helenístico y tradiciones del Segundo Templo ausentes de la Biblia. En los libros finales se convierte en la principal fuente para el período del Segundo Templo, de los Macabeos a Herodes y a los procuradores romanos. Vale leerlo con atención a su programa apologético y a las divergencias que presenta respecto al texto bíblico.

Pasajes que sorprenden

Algunos fragmentos llaman la atención por apartarse de lo que narra la Biblia o por presentar a Josefo como testigo de primera mano. Cada cita lleva al pasaje completo.

Salomón y el exorcismo ante Vespasiano. Josefo afirma que Dios enseñó a Salomón el arte de expulsar demonios y dice haber presenciado un exorcismo realizado con un anillo y el nombre del rey, en la corte del emperador romano. Nada de esto figura en la Biblia.

El testimonio sobre Jesús. El fragmento conocido como Testimonium Flavianumes el pasaje más debatido. La mayoría de los estudiosos sostiene que Josefo escribió algo sobre Jesús, pero que copistas cristianos retocaron el texto, ya que frases como "Él era el Cristo" difícilmente vendrían de un judío no cristiano.

Juan el Bautista. Josefo confirma a Juan el Bautista de forma independiente a los evangelios y vincula su muerte a la derrota militar de Herodes Antipas, sin mencionar la danza de Salomé.

Santiago, el hermano de Jesús. Esta mención, considerada auténtica por la mayoría de los estudiosos, registra la ejecución de Santiago por orden del sumo sacerdote Anano, antes de la llegada del procurador Albino.

Alejandro Magno en Jerusalén. Josefo narra que Alejandro se postró ante el sumo sacerdote y que le mostraron el libro de Daniel con la profecía de la caída de Persia. La mayoría de los estudiosos considera el episodio legendario, entre otras razones por un problema de cronología.

La mujer de Lot. Al relatar la destrucción de Sodoma, Josefo se presenta como testigo ocular de la estatua de sal, afirmando que todavía existía en su tiempo.

Moisés general en Egipto. Antes del Éxodo, Josefo relata una campaña de Moisés contra los etíopes, ausente de la Biblia, que termina en el matrimonio con la princesa enemiga Tarbis a cambio de la rendición de la ciudad.

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