Capítulos
Antiguidades Judaicas - Livro XI
Autor y Fecha de Composición
Flavio Josefo nació en Jerusalén hacia el año 37 d.C. con el nombre de José, hijo de Matías. Era sacerdote y comandó las tropas de Galilea en la revuelta judía contra Roma iniciada en el año 66. Lo capturó el general Vespasiano, a quien habría predicho su ascenso al trono imperial. Liberado y llevado a Roma, se convirtió en cliente de la dinastía Flavia y por eso adoptó el nombre Flavio. Murió probablemente a comienzos del siglo II.
Las Antigüedades Judías (en griego Ioudaikē archaiologia) son una historia del pueblo judío en veinte libros, escrita en griego y concluida hacia el año 93 o 94 d.C., en el decimotercer año del emperador Domiciano. Los diez primeros libros renarran la Biblia hebrea, desde la creación hasta el período persa. Los diez siguientes llegan hasta la víspera de la guerra con Roma. Josefo escribió para un público grecorromano, con la intención declarada de demostrar la antigüedad y la dignidad de las leyes y de la historia judías.
El Libro XI en la Obra
El Libro XI cubre el período persa, desde el edicto de Ciro que autoriza el retorno del exilio babilónico hasta la llegada de Alejandro Magno. Reúne la reconstrucción del Templo bajo Zorobabel, la misión de Esdras y Nehemías, la historia de Ester y, al final, el cisma samaritano y la entrada de Alejandro en Jerusalén. Es el libro de transición entre el dominio persa y el período helenístico, y marca el punto en que la narrativa de Josefo abandona el terreno firme de la Biblia hebrea para depender de fuentes más frágiles.
Contenido del Libro
- Ciro, rey de los persas, libera a los judíos de Babilonia, autoriza el retorno y la reconstrucción del Templo y devuelve los vasos sagrados; en esto Josefo lee el cumplimiento de la profecía de los setenta años (paralelo a Esdras 1 y a 2 Crónicas 36) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 1)
- Tras la muerte de Ciro, los cuteos y los gobernadores vecinos obstaculizan la obra, y Cambises prohíbe por completo la reconstrucción (Esdras 4) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 2)
- Ya bajo Darío, Zorobabel gana el concurso de los tres guardias del rey sobre lo que es más poderoso y, con ello, obtiene el favor de reconstruir el Templo; este episodio proviene de 1 Esdras y no de la Biblia hebrea (1 Esdras 3 y 4) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 3)
- La conclusión de la construcción del Templo, pese a los intentos de los cuteos de obstruir la obra, y el decreto de Darío que confirma la autorización (Esdras 5 y 6) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 4)
- Jerjes, hijo de Darío, favorece a los judíos, y la actuación de Esdras y de Nehemías en la restauración de la Ley y en la reconstrucción de los muros de Jerusalén (Esdras 7 al 10, Nehemías 1 al 13) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 5)
- La historia de Ester, Mardoqueo y Amán, y el peligro de exterminio de toda la nación judía bajo el reinado que Josefo llama Artajerjes (libro de Ester, en su forma griega ampliada) — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 6)
- Juan mata a su propio hermano Jesús dentro del Templo, el general persa Bagoses castiga a los judíos, y las primeras acciones de Sanbalat; episodios sin paralelo bíblico — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 7)
- Sanbalat, Manasés y la construcción del templo rival en el monte Gerizim, y la entrada de Alejandro Magno en Jerusalén con los favores que habría concedido a los judíos; relato sin paralelo bíblico y de historicidad cuestionada — (Antiguidades Judaicas - Livro XI 8)
El retorno y la reconstrucción del Templo
Esdras, Nehemías y Ester
Crisis en el sacerdocio y la llegada de Alejandro
Fuentes y Método
Para la primera parte del libro Josefo no sigue el texto de Esdras y Nehemías de la Biblia hebrea, sino la versión griega conocida como 1 Esdras o Esdras griego. De allí proviene el famoso concurso de los tres guardias del cuerpo de Darío, en el que cada uno defiende lo que es más poderoso: el vino, el rey o las mujeres, hasta que Zorobabel concluye que lo más poderoso es la verdad. Ese episodio no existe en Esdras ni en Nehemías. Para la historia de Ester, Josefo sigue la forma griega del libro, más extensa que la hebrea.
El resultado es una cronología confusa. Josefo sitúa la actividad de Esdras y Nehemías bajo Jerjes e identifica al rey de Ester con Artajerjes, orden que diverge tanto del Texto Masorético como de la reconstrucción histórica moderna. La última parte del libro, desde el asesinato en el Templo hasta la visita de Alejandro, carece de cualquier paralelo bíblico y depende de tradiciones posteriores cuyo origen es incierto.
Alejandro en Jerusalén
El episodio que cierra el libro es uno de los más debatidos de toda la obra. Josefo narra que el sumo sacerdote Jadúa, leal a Darío, se negó a someterse a Alejandro, y que el macedonio marchó contra Jerusalén. Al ver la procesión sacerdotal, sin embargo, Alejandro se habría postrado ante el sumo sacerdote, dicho que había visto aquella figura en sueños y, llevado al Templo, le habrían mostrado el libro de Daniel anunciando que un griego destruiría el imperio persa. La mayoría de los estudiosos considera el relato legendario. Ninguna de las fuentes griegas sobre Alejandro menciona la visita, y el argumento más sólido es cronológico: el texto hace que Alejandro lea una profecía de un libro que la crítica data después de su época. La narrativa sirve al propósito apologético de Josefo, pero no es registro histórico confiable.
El Cisma Samaritano
Josefo asocia el origen del templo rival en el monte Gerizim a Sanbalat, gobernador de Samaria, y a su yerno Manasés, hermano del sumo sacerdote, expulsado de Jerusalén por matrimonio mixto. La datación de Josefo es problemática: él sitúa a ese Sanbalat en tiempos de Darío III y Alejandro, mientras que el libro de Nehemías conoce a un Sanbalat aproximadamente un siglo antes. Algunos leen aquí dos personajes homónimos; otros, una confusión del propio Josefo. La separación entre judíos y samaritanos es histórica, pero los detalles de este relato son debatidos.
Manuscritos y Transmisión
El texto griego de las Antigüedades sobrevive en manuscritos medievales. La edición crítica de referencia es la de Benedikt Niese (1885 a 1895), apoyada principalmente en los códices designados A, M y W. Para la segunda mitad de la obra, los mejores testimonios son el Códice Palatino, de los siglos IX o X, y el Ambrosiano, del siglo XI. En el Occidente latino circuló una traducción realizada en veintidós libros bajo la dirección de Casiodoro, a mediados del siglo VI, que moldeó la recepción medieval. La traducción inglesa clásica, base de la versión usada aquí, es la de William Whiston, de 1737.
Valor Histórico y Advertencias
El Libro XI es uno de los más delicados de las Antigüedades. La primera mitad renarrra material que ya poseemos en la Biblia, en forma griega, con cronología desordenada. La segunda mitad trae episodios sin paralelo, sobre todo la visita de Alejandro, considerados en general como leyenda. El valor de la obra aquí reside menos en los hechos que en el testimonio de cómo el judaísmo del fin del Segundo Templo leía el período persa y la transición al mundo griego. La lectura exige cautela ante el programa apologético del autor y la fragilidad de sus fuentes en esta parte.