Capítulos

Antiguidades Judaicas - Livro VI

Autor y Fecha de Composición

Flavio Josefo nació en Jerusalén hacia el año 37 d.C. con el nombre de José, hijo de Matatías. Era sacerdote y comandó las tropas de Galilea en la revuelta judía contra Roma iniciada en el 66. Lo capturó el general Vespasiano, a quien habría predicho su ascenso al trono imperial. Liberado y llevado a Roma, se convirtió en cliente de la dinastía Flavia y por eso adoptó el nombre Flavio. Murió probablemente a comienzos del siglo II.

Las Antigüedades Judías (en griego Ioudaikē archaiologia) son una historia del pueblo judío en veinte libros, escritas en griego y concluidas hacia el 93 o 94 d.C., en el decimotercer año del emperador Domiciano. Los diez primeros libros narran la historia de la Biblia hebrea, desde la creación hasta el periodo persa. Los diez siguientes llegan hasta la víspera de la guerra con Roma. Josefo escribió para un público grecorromano, con la intención declarada de demostrar la antigüedad y la dignidad de las leyes y la historia judías.

El Libro VI en la Obra

El Libro VI cubre el intervalo que va desde la devolución del arca por los filisteos hasta la muerte de Saúl. Sigue de cerca el relato de 1 Samuel 4 a 31: el liderazgo final de Samuel, la demanda popular de un rey, la unción y el reinado de Saúl, la unción secreta de David, el combate contra Goliat, los crecientes celos de Saúl, la persecución a David y el desenlace en la batalla del monte Gilboa. Es el libro en que la narrativa bíblica pasa del régimen de los jueces a la monarquía.

Contenido del Libro

Fuentes y Método

Para esta parte Josefo sigue principalmente el texto bíblico de 1 Samuel, parafraseado y reorganizado. Suaviza dificultades, racionaliza episodios y añade color helenístico y discursos morales, en un procedimiento que los estudiosos denominan "Biblia reescrita". Aquí no hay todavía el recurso sistemático a fuentes externas que aparece en los libros siguientes: el material proviene casi todo de la tradición escriturística, con ajustes de nombres, números y motivaciones que no siempre coinciden con el Texto Masorético.

La Adivina de Endor

En el capítulo final, Josefo desarrolla el episodio en que Saúl consulta a la adivina de Endor para evocar el alma de Samuel, en la víspera de la batalla. Aprovecha la escena para elogiar a la mujer, que habría recibido al rey con generosidad a pesar del peligro, y para reflexionar sobre el valor de Saúl al marchar hacia un combate que sabía perdido. Este tipo de comentario moral insertado en la narrativa es característico del modo en que Josefo vuelve a contar la historia para el lector grecorromano.

Manuscritos y Transmisión

El texto griego de las Antigüedades sobrevive en manuscritos medievales. La edición crítica de referencia es la de Benedikt Niese (1885 a 1895). Los manuscritos griegos forman dos familias, y la primera mitad de la obra, que incluye el Libro VI, se apoya sobre todo en los códices conocidos como R, O y M. En Occidente circuló una traducción latina en veintidós libros dirigida por Casiodoro, a mediados del siglo VI, que moldeó la recepción medieval. La traducción inglesa clásica, base de la versión usada aquí, es la de William Whiston, de 1737.

Valor Histórico y Advertencias

Para el periodo de Samuel, Saúl y el joven David, Josefo no es fuente independiente de la Biblia: vuelve a contar 1 Samuel. Su valor radica en el testimonio que da de la lectura judía de esos relatos al final del Segundo Templo y en las modificaciones que introduce, útiles para reconstruir cómo se entendía el texto en el siglo I. La lectura exige cautela con el programa apologético del autor y con sus divergencias de números y nombres respecto del texto bíblico. Aun así, Josefo sigue siendo el principal puente entre la narrativa bíblica y el modo en que el judaísmo de ese periodo leía su propia historia.