
La Metafísica de Aristóteles
Aristóteles
Aristóteles nació en Estagira, en Macedonia, en 384 a.C., y murió en Calcis, en la isla de Eubea, en 322 a.C. A los diecisiete años ingresó en la Academia de Platón, en Atenas, donde permaneció cerca de veinte años, hasta la muerte del maestro. Más tarde fue tutor del joven Alejandro, el futuro Alejandro Magno, en la corte de Macedonia. De regreso a Atenas, fundó su propia escuela, el Liceo, cuyos miembros quedaron conocidos como peripatéticos. Sus escritos cubren lógica, física, biología, ética, política, retórica y poética, además de la obra que la tradición posterior llamó Metafísica.
Qué es la Metafísica
La Metafísicano es un libro único, escrito de una sola vez. Es una colección de catorce tratados de extensión y propósito variables, redactados en períodos distintos de la actividad de Aristóteles y reunidos después por editores. Por eso hay repeticiones, reinicios y tensiones internas entre los libros, lo que alimenta un debate antiguo sobre si la obra forma un tratado unificado o un conjunto de ensayos relacionados pero independientes. El propio Aristóteles llama a la investigación central "filosofía primera", "sabiduría" o "ciencia teológica", y en ningún momento usa la palabra "metafísica".
El título Metafísica viene del griego ta meta ta physika, "las cosas después de la Física". La explicación tradicional vincula el nombre al arreglo editorial atribuido a Andrónico de Rodas, en el siglo I a.C., quien habría colocado estos tratados después de los libros de física en el catálogo de las obras de Aristóteles. Esa atribución es tradicional y debatida: el origen exacto del título es incierto y probablemente helenístico, y la obra ya aparece con ese nombre en listas antiguas. El sentido filosófico de "más allá de la física", la idea de una ciencia de lo que está por encima del mundo sensible, es una lectura posterior proyectada sobre un rótulo que pudo ser, en su origen, apenas una indicación de orden en el estante.
La Estructura de los Catorce Libros
Los libros se designan por letras griegas, conforme a la edición antigua, y pueden agruparse por asunto. Los tres primeros son introductorios: Alfa mayor (Libro I) abre con el deseo de saber y recorre la historia de los filósofos anteriores en busca de las causas; Alfa menor (Libro II) es un fragmento breve sobre el estudio de la verdad; Beta (Libro III) cataloga las aporías, los problemas que la investigación debe enfrentar.
Gamma y Épsilon (Libros IV y VI) definen el objeto propio de la filosofía primera: el ser en cuanto ser. Los Libros Zeta, Eta y Theta (VII, VIII y IX) forman el núcleo de la obra, tratando de la sustancia y de la distinción entre potencia y acto. Iota (Libro X) examina la unidad y sus opuestos. Kappa (Libro XI) retoma en buena parte material ya expuesto antes. Lambda (Libro XII) es el tratado teológico, donde aparece la doctrina del Motor Inmóvil. My y Ny (Libros XIII y XIV) critican las teorías de los números y de las Formas de los pitagóricos y los platónicos.
Transmisión y Texto
El sistema de citación académico sigue la edición de Immanuel Bekker, publicada en Berlín en 1831, que numeró página, columna y línea de todo el corpus aristotélico. La traducción utilizada en este sitio es la de W. D. Ross, de 1908, en inglés y de dominio público, base de muchos comentarios modernos y aún referencia corriente para el texto griego.
Influencia en la Teología Natural
El Libro Lambda tuvo una larga repercusión en la teología natural medieval. Tomás de Aquino, en el siglo XIII, retomó la prueba aristotélica del movimiento, que parte de la existencia de cosas movidas para concluir en un primer motor que mueve sin ser movido, y la integró a sus cinco vías para la existencia de Dios. Conviene marcar la diferencia, sin embargo: el Motor Inmóvil de Aristóteles es un principio impersonal, "pensamiento que se piensa a sí mismo", que mueve el cosmos como objeto de deseo y contemplación, y no un creador que hace el mundo de la nada, actúa en la historia o se relaciona con personas. La apropiación cristiana de la prueba reinterpretó ese primer motor a la luz de una doctrina de creación y providencia que el texto de Aristóteles no contiene.
Influencia en el Pensamiento Cristiano
La Metafísicallegó al cristianismo latino por un camino largo e indirecto. Tras la Antigüedad, buena parte del corpus aristotélico quedó inaccesible en Occidente, conocido solo por fragmentos de lógica. Fue la tradición filosófica en lengua árabe la que preservó, comentó y devolvió a Aristóteles a Europa. En el mundo islámico, Avicena (Ibn Sina, 980 a 1037) trató la metafísica como disciplina sistemática, combinando a Aristóteles con elementos neoplatónicos, y Averroes (Ibn Rushd, 1126 a 1198) escribió comentarios literales tan influyentes que los latinos pasaron a llamarlo simplemente "el Comentador". Por el movimiento de traducción de Toledo, a partir del siglo XII, y por traducciones como la de Miguel Escoto, que vertió del árabe los comentarios de Averroes a principios del siglo XIII, el texto de la Metafísica reingresó en Occidente latino primero en versiones hechas a partir del árabe.
En el siglo XIII, Tomás de Aquino buscó un acceso más directo al texto y pidió al dominico flamenco Guillermo de Moerbeke que tradujera a Aristóteles directamente del griego. Moerbeke revisó y tradujo las obras mayores entre 1260 y 1278, entre ellas la Metafísica, dando a Aquino un texto más fiel que las versiones árabes anteriores mientras este componía la Suma Teológica. Aquino comentó la Metafísicalibro a libro y, a lo largo de su obra, se refiere a Aristóteles tantas veces con la expresión "el Filósofo", sin nombre, que el título se convirtió en marca de la autoridad que le atribuía, junto a Agustín entre las fuentes no bíblicas más citadas. De esa síntesis escolástica nació la teología natural católica clásica, que tomó el vocabulario y buena parte del esqueleto argumentativo de la Metafísica, aunque reinterpretando su contenido a la luz de la revelación.
“Todos los hombres, por naturaleza, desean conocer.”Aristóteles, Metafísica - Livro I 1:1
Relevancia para el Cristiano de Hoy
Un cristiano del siglo XXI lee la Metafísica menos por sus conclusiones y más por su lenguaje. Términos como sustancia, esencia, causa, potencia y acto, que estructuran la teología clásica y aún aparecen en discusiones sobre Dios, alma y sacramentos, provienen en gran parte de este texto y de la lectura que de él hizo la escolástica. Conocer la fuente ayuda a entender qué significaban esos términos antes de convertirse en jerga. La obra también es un caso central del tema de la fe y la razón: la confianza de que la razón puede investigar las causas primeras resuena en el programa de Agustín y Anselmo, la fe que busca el entendimiento, y el propio deseo natural de saber con que Aristóteles abre el Libro I fue leído por muchos como señal de que la mente humana está hecha para la verdad.
Esa lectura debe ser crítica, no devocional. El Dios al que Aristóteles llega es impersonal: un Motor Inmóvil que es "pensamiento que se piensa a sí mismo", indiferente al mundo, que mueve sin conocer ni amar las cosas particulares. Para Aristóteles el cosmos es eterno y no creado, no hay creación de la nada, no hay providencia que dirija la historia ni relación personal entre Dios y la criatura. Todo eso choca de frente con la fe bíblica en un Dios personal, creador y que actúa. El provecho cristiano de la Metafísica está en los instrumentos conceptuales y en el rigor de la investigación, no en tratar a Aristóteles como si fuera cristiano. La tradición que lo acogió lo corrigió tanto como lo usó.
Volumes
- Metafísica - Livro ILivro I (Alpha): a sabedoria como conhecimento das causas, e o que os primeiros filósofos descobriram
- Metafísica - Livro IILivro II (Alpha menor): a filosofia como busca da verdade, a dificuldade de conhecer e por que não há cadeia infinita de causas
- Metafísica - Livro IIILivro III (Beta): o inventário das grandes dificuldades (aporias) que a filosofia precisa enfrentar antes de resolvê-las
- Metafísica - Livro IVLivro IV (Gama): a ciência do ser enquanto ser e a defesa do princípio de não contradição
- Metafísica - Livro VLivro V (Delta): o dicionário filosófico de Aristóteles, com trinta termos-chave definidos um a um
- Metafísica - Livro VILivro VI (Épsilon): a divisão das ciências e os sentidos do ser, incluindo o ser por acidente
- Metafísica - Livro VIILivro VII (Zeta): o coração da obra, a longa investigação sobre o que é a substância
- Metafísica - Livro VIIILivro VIII (Eta): a substância sensível, matéria e forma, e a unidade da definição
- Metafísica - Livro IXLivro IX (Teta): a distinção entre potência e ato
- Metafísica - Livro XLivro X (Iota): a unidade, a identidade, a diferença e os contrários
- Metafísica - Livro XILivro XI (Kappa): retomada resumida dos livros sobre o ser e de temas da Física
- Metafísica - Livro XIILivro XII (Lambda): a substância eterna e o Motor Imóvel, a teologia de Aristóteles
- Metafísica - Livro XIIILivro XIII (Mi): crítica aos números e objetos matemáticos como substâncias, e às Formas
- Metafísica - Livro XIVLivro XIV (Ni): a crítica final aos princípios dos números e às Ideias platônicas