A Consolação da Filosofia 5
Escrita na prisão, à espera da execução (c. 524), a obra-prima de Boécio é um diálogo entre o filósofo condenado e a Dama Filosofia: a roda da Fortuna, a verdadeira felicidade e o sumo Bem, o problema do mal e da providência, e a conciliação entre a presciência divina e o livre-arbítrio. Ponte entre a Antiguidade e a Idade Média, foi um dos livros mais lidos do Ocidente medieval
'Sigo tu razonamiento con atención', dije yo, 'y concuerdo en que es como dices. Pero en esta serie de causas encadenadas ¿queda alguna libertad a nuestra voluntad, o la cadena del destino prende también los propios movimientos de nuestras almas?'
'Hay libertad', dijo ella; 'ni, en verdad, puede criatura racional alguna existir, a menos que esté dotada de libre-albedrío. Pues aquél que tiene el uso natural de la razón tiene la facultad del juicio discriminativo, y por sí mismo distingue lo que debe ser evitado o deseado. Ahora bien, todos buscan lo que juzgan deseable y evitan lo que piensan deber ser evitado. Por eso, los seres dotados de razón poseen también la facultad de la libre elección y del rechazo. Pero supongo que esa facultad no sea igual en todos. Las más altas esencias divinas poseen un juicio clarividente, una voluntad incorrupta y un poder efectivo de realizar sus deseos. Las almas humanas son necesariamente más libres mientras permanecen en la contemplación de la mente divina, menos libres cuando pasan a la forma corpórea, y aún menos, de nuevo, cuando se envuelven en miembros terrenos. Pero cuando se entregan a los vicios y caen de la posesión de su propia razón, entonces de hecho su condición es esclavitud completa. Pues cuando dejan su mirada caer de la luz de la verdad suprema al mundo inferior, donde reina la tiniebla, luego la ignorancia les ciega la visión; son perturbadas por afecciones nocivas, y, al ceder y consentir a ellas, ayudan a promover la esclavitud en que están envueltas, y son de cierto modo llevadas cautivas en razón de su propia libertad. Sin embargo, Aquél que ve todas las cosas desde la eternidad contempla esas cosas con los ojos de su providencia, y atribuye a cada una lo que le está predestinado por sus méritos:
'"Todo observando, todo escuchando."'