A Consolação da Filosofia 4
Escrita na prisão, à espera da execução (c. 524), a obra-prima de Boécio é um diálogo entre o filósofo condenado e a Dama Filosofia: a roda da Fortuna, a verdadeira felicidade e o sumo Bem, o problema do mal e da providência, e a conciliação entre a presciência divina e o livre-arbítrio. Ponte entre a Antiguidade e a Idade Média, foi um dos livros mais lidos do Ocidente medieval
'¿Ves, entonces, la consecuencia de todo lo que dijimos?'
'No; ¿qué consecuencia?'
'Que absolutamente toda fortuna es buena fortuna.'
'¿Y cómo puede ser eso?', dije yo.
'Atiende', dijo ella. 'Ya que toda fortuna, bien recibida e indeseada por igual, tiene por objeto la recompensa o la prueba de los buenos, y el castigo o la corrección de los malos, toda fortuna debe ser buena, ya que es o justa o útil.'
'El razonamiento es sumamente verdadero', dije yo, 'y la conclusión, con tal de que yo reflexione sobre la providencia y el destino que me enseñaste, reposa sobre fundamento firme. Sin embargo, con tu permiso, la contaremos entre aquellas que hace poco señalaste como paradójicas.'
'¿Y por qué?', dijo ella.
'Porque el habla común acostumbra afirmar, y con frecuencia, que la fortuna de algunos hombres es mala.'
'¿Vamos, entonces, por un momento acerquémonos más al lenguaje del vulgo, para que no parezcamos habernos apartado demasiado de los usos de los hombres?'
'Como quieras', dije yo.
'Aquello que trae provecho tú lo llamas bueno, ¿no es así?'
'Ciertamente.'
'¿Y aquello que prueba o corrige trae provecho?'
'Concedido.'
'¿Es bueno, entonces?'
'Claro.'
'Ahora, este es el _caso de ellos_, de los que alcanzaron la virtud y guerrean con la adversidad, o que se vuelven del vicio y se aferran al camino de la virtud.'
'No puedo negarlo.'
'¿Y la buena fortuna que se da como recompensa de los buenos, el vulgo la juzga mala?'
'Nada menos; la tienen por la mejor, como de hecho es.'
'¿Y qué decir, entonces, de aquella que queda, la cual, aunque sea dura, pone la restricción de un justo castigo sobre los malos? ¿La opinión popular la tiene por buena?'
'No; de todo lo que se pueda imaginar, es tenida por la más miserable.'
'Observa, entonces, si, siguiendo la opinión popular, no terminamos en una conclusión bien paradójica.'
'¿Cómo así?', dije yo.
'Bien, resulta de nuestras admisiones que, de todos los que alcanzaron la virtud, o avanzan en ella, o la tienen por objetivo, la fortuna es en todo caso buena, mientras que, para los que permanecen en su maldad, la fortuna es siempre completamente mala.'
'Es verdad', dije yo; 'sin embargo, nadie se atreve a reconocerlo.'
'Por eso', dijo ella, 'el sabio no debe ofenderse si alguna vez se ve envuelto en uno de los conflictos de la fortuna, ni tampoco como conviene al bravo soldado ofenderse cuando, a cualquier momento, la trompeta suena para la batalla. El tiempo de prueba es la expresa oportunidad para uno ganar gloria, y para otro perfeccionar su sabiduría. De ahí, de hecho, la virtud recibe su nombre, porque, confiando en su propia eficacia, no cede a la adversidad. Y vosotros, que habéis tomado posición en la empinada subida de la virtud, no os incumbe disolveros en deleites ni debilitaros por el placer; entráis en conflicto, sí, en conflicto muy agudo, con todas las vicisitudes de la fortuna, para que no sufráis que la mala fortuna os aplaste o que la buena fortuna os corrompa. Mantened el medio con toda vuestra fuerza. Todo lo que queda por debajo de esto, o va más allá, está cargado de desprecio por la felicidad, y pierde la recompensa del esfuerzo. Depende de vosotros hacer de vuestra fortuna lo que queráis. En verdad, toda fortuna de aspecto duro, a menos que discipline o corrija, es castigo.'