
La República de Platón
Platón
Platón nació en Atenas hacia el 428 a.C. y murió en la misma ciudad en torno al 348 a.C. Fue discípulo de Sócrates, cuya condena a muerte en el 399 a.C. marcó toda su obra, y maestro de Aristóteles. Fundó la Academia, la escuela que daría nombre a siglos de tradición filosófica. Casi todo lo que escribió tiene la forma de diálogo, y en buena parte de ellos quien conduce la conversación es el propio Sócrates. La República es la más ambiciosa de esas obras.
Qué es La República
La República es un diálogo en diez libros, escrito hacia el 380 a.C. Todo nace de una pregunta simple e incómoda: ¿vale más la pena ser justo, o apenas parecer justo y sacar provecho? En el segundo libro, Glaucón fuerza la cuestión con el mito del anillo de Giges, que vuelve invisible a quien lo usa: si nadie viera, ¿por qué sería honesto alguien? El resto de la obra es la respuesta de Sócrates a ese desafío.
La ciudad y el alma
El método de Platón es el hilo que cose el libro entero. Como la justicia es difícil de ver dentro de una sola persona, Sócrates propone buscarla primero en una ciudad, donde aparecería "en letras mayores". Construye entonces, desde cero, una ciudad ideal, con sus clases y su educación, halla allí la justicia y después traslada lo que encontró de vuelta al alma humana. Ciudad y alma son espejos: la justicia, en ambos casos, es que cada parte cumpla su función sin usurpar la de las otras.
La estructura de los diez libros
El Libro I expone la pregunta y derriba las primeras respuestas, incluida la tesis de Trasímaco de que la justicia es el interés del más fuerte. El Libro II lanza el desafío de Glaucón y funda la ciudad. Los Libros III y IV tratan de la educación de los guardianes, de las cuatro virtudes y de las tres partes del alma. El Libro V trae las propuestas más audaces, entre ellas el gobierno de los filósofos. Los Libros VI y VII llegan al punto más alto de la obra: la Idea del Bien, la analogía del Sol, la Línea Dividida y la alegoría de la caverna. Los Libros VIII y IX describen la degeneración de las ciudades y de las almas, de la timocracia a la tiranía, y prueban que el justo es el más feliz. El Libro X critica la poesía imitativa y cierra con el mito de Er sobre el destino de las almas tras la muerte.
Las imágenes más famosas
La República dio a la cultura occidental algunas de sus imágenes más conocidas. La alegoría de la caverna describe a prisioneros que toman las sombras por la realidad hasta que uno de ellos se libera y sube a la luz. La teoría de las Formas sostiene que detrás de las cosas mutables existen realidades perfectas e inmutables, como la Justicia en sí y la Belleza en sí. Por encima de todas está la Idea del Bien, que Platón dice estar "más allá del ser". Y el mito de Er cierra la obra con el juicio de las almas y la elección de una nueva vida.
Transmisión y texto
La traducción al portugués usada en este sitio se hizo a partir de la versión inglesa de Benjamin Jowett, de 1871, en dominio público, base de lectura de la República en inglés por más de un siglo. Junto a ella publicamos el griego original, en la edición de John Burnet (Oxford), también en dominio público. Las referencias académicas a la obra siguen la paginación de Stéphanus, el sistema de números y letras (por ejemplo 327a, 514a) que viene de la edición de Henri Estienne de 1578 y aún hoy localiza cualquier pasaje en cualquier traducción.
Influencia en el pensamiento cristiano
La República está entre los textos paganos que más marcaron la teología cristiana. Las cuatro virtudes que Platón identifica en la ciudad, sabiduría, coraje, templanza y justicia, se convirtieron en las virtudes cardinales, retomadas por Ambrosio y Agustín y sistematizadas por Tomás de Aquino junto a las virtudes teologales. La Idea del Bien "más allá del ser" alimentó la teología negativa, que habla de Dios como aquello que está por encima de todo nombre y concepto, en la línea de Pseudo-Dionisio. La alegoría de la caverna fue leída como imagen del ascenso del alma de las sombras a la luz, y Agustín describe su propia conversión en términos cercanos. La propia Ciudad de Dios de Agustín, que alojamos en este sitio, es en parte la respuesta cristiana a la ciudad ideal de Platón.
“Ayer bajé al Pireo con Glaucón, hijo de Aristón, para hacer mis oraciones a la diosa.”Platón, A República - Livro I 1:1
Relevancia para el cristiano de hoy
Un cristiano gana mucho al leer la República, siempre que la lea con discernimiento. La pregunta sobre si compensa ser justo, la confianza de que la verdad existe y puede ser buscada, y la imagen del alma que sube de la ilusión a la luz encuentran eco profundo en la fe. La defensa de la inmortalidad del alma fue uno de los puntos de mayor afinidad entre el platonismo y el cristianismo.
Pero hay límites claros, e ignorarlos sería deshonesto. El Bien de Platón es un principio impersonal, no el Dios personal y creador de la Biblia, y la identificación de ambos es una apropiación cristiana posterior, no algo que esté en el texto. El mundo de Platón es eterno, sin creación a partir de la nada. El mito de Er enseña la reencarnación, que la fe cristiana rechaza al afirmar una sola vida y la resurrección del cuerpo. Y propuestas como la mentira útil de los gobernantes, la abolición de la familia entre los guardianes y el elitismo de la ciudad ideal no son modelo cristiano. El provecho está en las preguntas y en las herramientas de pensamiento, no en tratar a Platón como si fuera cristiano.
Volúmenes
- A República - Livro IA justiça posta em questão: Céfalo, Polemarco e o desafio de Trasímaco de que a justiça é o interesse do mais forte5 cap.
- A República - Livro IIO desafio de Gláucon e Adimanto (o anel de Giges) e a fundação da cidade justa a partir do zero6 cap.
- A República - Livro IIIA educação dos guardiões: que histórias, música e ginástica formam a alma, e o mito dos metais6 cap.
- A República - Livro IVAs quatro virtudes na cidade e a descoberta das três partes da alma, onde mora a justiça5 cap.
- A República - Livro VAs três ondas: as mulheres guardiãs, a comunhão de bens e filhos, e o rei filósofo6 cap.
- A República - Livro VIA natureza do filósofo, por que a cidade o rejeita, a ideia do Bem, a analogia do Sol e a Linha Dividida5 cap.
- A República - Livro VIIA alegoria da caverna e o currículo (número, geometria, astronomia, dialética) que liberta a alma6 cap.
- A República - Livro VIIIA degeneração das cidades e das almas: timocracia, oligarquia, democracia e o nascimento da tirania6 cap.
- A República - Livro IXO retrato do homem tirânico, a prova de que o justo é o mais feliz e a hierarquia dos três prazeres4 cap.
- A República - Livro XA crítica à poesia imitativa, a imortalidade da alma e o mito de Er sobre o juízo e a escolha das vidas5 cap.