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Concordia do Livre Arbítrio - Parte VII

La Parte VII en la Obra

La Parte VII es la más extensa y la más polémica de la Concordia de Luis de Molina, publicada en Lisboa en 1588. Tras seis partes dedicadas al libre arbitrio, a la gracia y a la presciencia divina, Molina llega al punto que da título a la obra entera y que más inquietó a sus lectores: la predestinación y la reprobación, es decir, cómo Dios, desde la eternidad, destina a unos a la gloria y no admite a otros, y cómo esto se concilia con la libertad humana. El texto se organiza en Artículos, Disputas y Miembros; la primera Disputa de los Artículos IV y V se despliega en catorce Miembros a lo largo de los capítulos 5 a 17, que recorren las opiniones de los teólogos antes de que Molina exponga la suya.

La pregunta que estructura la Parte VII es si el predestinado es, de algún modo, causa de su propia predestinación. Antes de responder, Molina examina y descarta las posiciones que considera erradas: la de los luteranos, la de Orígenes y la de Pelagio, sosteniendo que la simple previsión de la fe no es la razón de la justificación ni de la predestinación. Luego revisa la visión de Santo Tomás de Aquino, la más aceptada entre los escolásticos, y solo entonces, en los Miembros XI a XIV, presenta su propio parecer, construido sobre la llamada ciencia media. La parte cierra con la predestinación de Cristo, la comparación entre la gracia dada a Lucifer y la de los ángeles fieles, y la cuestión de la reprobación del réprobo.

Contenido del Libro

Predestinación por la Ciencia Media

El corazón de la Parte VII es el contraste entre dos maneras de ordenar predestinación y mérito. La posición de Santo Tomás, expuesta en el Miembro VI, suele leerse como predestinación ante praevisa merita: Dios elige a quién salvará antes de prever los méritos, y los méritos son efecto de la predestinación, no su razón. Esa lectura protege la gratuidad absoluta de la gracia; a sus críticos, sin embargo, les parece situar una elección divina anterior a cualquier cosa que la criatura haga. Molina busca otra salida.

La clave es la ciencia media, que Molina sitúa entre el conocimiento puramente natural de Dios y su conocimiento libre. Por ella, Dios conoce lo que cada criatura libre haría en cualquier circunstancia posible, antes de decidir crearla o concederle esta o aquella gracia. Aplicada a la predestinación, le permite a Molina decir que Dios prevé, por ciencia media, cómo la criatura usaría su libertad ante cada orden de gracia, y entonces elige y ordena los medios por los cuales aquella criatura, de hecho, alcanzará la vida eterna. La predestinación pasa a ser el plan de esos medios más la decisión divina de ejecutarlo. En ese sentido cualificado, la predestinación de los adultos se dice post praevisa merita: tiene en cuenta el buen uso previsto del libre arbitrio. La reprobación, a su vez, Molina la entiende como negativa: Dios no destina al réprobo al pecado; más bien, previendo que resistirá a la gracia y morirá en pecado, decide no admitirlo a la gloria, de modo que el réprobo es tenido como causa de su propia reprobación.

“...una criatura dotada de entendimiento alcanzará la vida eterna, junto con el propósito o la decisión de la voluntad divina de ordenar la ejecución de ese plan, es lo que llamamos la predestinación de esa criatura.”

Luis de Molina, Concordia do Livre Arbítrio - Parte VII 14:1

La Controversia

La Parte VII fue la chispa de una de las mayores disputas de la teología católica, la controversia De Auxiliis. Los críticos, sobre todo los dominicos tomistas liderados por Domingo Báñez y, más tarde, autores de tradición agustiniana, acusaron al molinismo de socavar la gratuidad y la soberanía de la gracia, acercándolo al pelagianismo, al hacer que la predestinación dependa de lo que la criatura haría. Los molinistas respondieron que era la posición contraria la que se acercaba al calvinismo, al subordinar la libertad humana a un decreto divino previo, y defendieron que solo la ciencia media preserva a la vez la libertad real y la voluntad salvífica universal de Dios. Roma instituyó la Congregación De Auxiliis (1597 a 1607) para juzgar la cuestión; se cerró sin decisión, con la prohibición de que cada lado llamara hereje al otro. La Iglesia nunca eligió entre las dos escuelas.

Relevancia

La Parte VII es el texto que dio nombre al molinismo y que aún hoy organiza el debate sobre cómo conciliar libertad humana y gracia divina, dentro y fuera del catolicismo. La noción de ciencia media que Molina articula aquí volvió al centro de la filosofía de la religión contemporánea, invocada por autores que intentan compatibilizar presciencia, libertad y providencia. Para el lector cristiano, la parte ofrece, en forma sistemática, una de las dos grandes respuestas católicas al problema de la predestinación; para el lector escéptico, ofrece un caso claro de cómo una sola tradición puede sostener posiciones opuestas sin decidir entre ellas. El valor del texto no está en vencer al adversario, sino en exponer con rigor una de las soluciones posibles a un problema que permanece abierto.