Concordia do Livre Arbítrio - Parte VII 20
Parte VII - Sobre a predestinação e a reprovação
Disputa IV: ¿Es el réprobo la causa de su reprobación?
1. Que la causa o razón de la reprobación no está en los réprobos, sino exclusivamente en la voluntad libre de Dios, puede demostrarse, en primer lugar, acudiendo a Romanos, IX, 11-13, donde, hablando de Jacob y Esaú, San Pablo dice: «Cuando aún no habían nacido, ni habían hecho aún bien ni mal, para que el propósito de Dios, conforme a su elección, no por las obras, sino por el que llama, permaneciese, a ella se le dijo: El mayor servirá al menor; según está escrito: Amé a Jacob y odié a Esaú». He aquí que del mismo modo que San Pablo enseña a propósito de Jacob que Dios no lo amó, ni predestinó, por sus obras o sus méritos, así también, de Esaú afirma que Dios no lo odió, ni reprobó, a causa de sus obras. Por tanto, la reprobación no se produce a causa de los pecados previstos y, en consecuencia, su razón o causa no se encuentra en el réprobo.