Judit 9
Por la seducción de mi lengua hiere al siervo con su jefe, al jefe junto con su siervo. Quebranta su arrogancia a manos de una viuda.
Judit pide explícitamente que Dios la convierta en una engañadora exitosa: 'hiere con la astucia de mis labios'. Este es el nudo ético del libro, debatido en la tradición: la mentira y la seducción de Judit son presentadas como instrumentos santos. Comentadores cristianos antiguos y medievales se dividieron, algunos alabando la astucia como ardid legítimo de guerra, otros negándose a justificar la mentira incluso para un buen fin. El texto no resuelve la tensión; pone el engaño en los labios de un personaje piadoso y lo corona con la victoria.La frase 'por la mano de una mujer' es el eje teológico del capítulo. Repite un motivo del libro de Jueces: la derrota de Sísara 'por la mano de una mujer', Jael (Jueces 4:9; 5:24-27). La victoria por medio de una viuda, y no de un ejército, pone en escena la teología de que Dios salva por medio de los débiles.