Testamento de Salomón 5

Ornias, el demonio, trae a Belzebú, el príncipe de los demonios, ante Salomón con la ayuda del anillo mágico

Entonces Ornias cogió el anillo de dedo y fue a Belcebú, que es el rey de los demonios. Le dijo: “¡Aquí! ¡Salomón llama por ti!"
Mas Belcebú, habiendo oído, le dijo: "Dime, ¿quién es este Salomón de quien me hablas?".
Entonces Ornias arrojó el anillo en el pecho de Belcebú, diciendo: “Salomón, el rey, te convoca”. Mas Belcebú gritó en alta voz con una voz poderosa, y lanzó una gran llama ardiente de fuego; y él se levantó, y siguió a Ornias, y vino a Salomón.
Y cuando vi al príncipe de los demonios, glorifiqué al Señor Dios, Creador del cielo y de la Tierra, y dije: “Bendito eres tú, Señor Dios Todo-Poderoso, que diste sabiduría a Salomón, tu siervo, el evaluador de los sabios, y me sujetaron todo el poder del diablo”.

Salomón interroga a Belzebú

Y yo lo cuestioné y dije: “¿Quién eres tú?”
El demonio respondió: “Yo soy Belcebú, el gobernante de los demonios. Y todos los demonios tienen sus asientos principales cerca de mí. Y soy yo quien hace aparecer la aparición de cada demonio.”
Y prometió traerme encadenados todos los espíritus inmundos. Y nuevamente glorifiqué al Dios del cielo y de la tierra, como siempre doy gracias a él.

Salomón interroga a Onoskelis y aprende su actividad

Entonces pregunté al demonio si había demonios femeninos entre ellos. Y cuando él me dijo que había, yo dije que deseaba verlos. Entonces Belcebú salió a alta velocidad y trajo para a Onoskelis, que tenía una forma muy bonita y piel clara, pero sus piernas eran las de una mula; y ella sacudió la cabeza.
Y cuando ella vino, le dije: “Dime, ¿quién eres tú?”
Mas ella me dijo: “Mi nombre es Onoskelis. Yo soy un espíritu que se transformó en un cuerpo para espiar en la Tierra. Hay una caverna dorada donde yo me acuesto. Mas yo tengo un carácter de muchos lados.
Cierta vez, estrangulé hombres con un lazo; en otra, yo los pervierto de sus verdaderas naturalezas. Mas mis moradas más frecuentes son los precipicios, cavernas y barrancos.
Muchas veces, sin embargo, me relaciono con hombres en forma de mujer y, sobre todo, con aquellos de piel color de miel.
Pues ellos comparten mi estrella conmigo; ya que son ellos los que, en particular o abiertamente, adoran mi estrella, sin saber que se perjudican, y apenas estimulan mi apetito por más travesuras.
Pues ellos desean ganar dinero recordándose de mí, pero yo proporciono un poco para aquellos que me adoran con justicia.”
Y yo, Salomón, la cuestioné sobre su nacimiento, y ella respondió:
“Yo nací de una voz prematura, el llamado eco de la excreción de un hombre. Fui engendrada por una voz inesperada que se llama voz del eco de un cielo negro , emitida en la materia.”
Y le dije: “¿Bajo qué estrella pasas?”
Y ella me respondió: “Bajo la estrella de la luna llena, porque la luna viaja sobre la mayoría de las cosas”.
Entonces le dije: “¿Y qué ángel es ese que te frustra?”
Y ella me dijo: “Aquel que está reinando por intermedio de ti.”
Y pensé que ella se burló de y ordenó a un soldado que la golpeara. Mas ella clamó en voz alta y dijo: “Estoy sujeta a ti, oh rey, por la sabiduría que Dios te dio, y por el ángel Joel.”

Onoskelis fue compelida a hilar el cáñamo para los cables de construcción

Entonces yo le ordené a ella que hilara el cáñamo para las cuerdas usadas en la construcción de la casa de Dios;
y consecuentemente, cuando yo la sellé y até, ella quedó tan abatida y reducida a nada que pasó noche y día hilando el cáñamo.