Testamento de Salomón 4

De acuerdo con las instrucciones de Salomón, el muchacho trae al demonio a su presencia con la ayuda del anillo

Y Yo, Salomón, me puse muy feliz, y alabé y glorifiqué al Dios del cielo y de la Tierra.
Y a la mañana siguiente llamé al muchacho, le di el anillo y le dije:
“Toma esto y, en la hora en que el demonio venga hacia ti, arroja este anillo al pecho del demonio y dile:
'En nombre de Dios, el Rey Salomón te convoca.'
Y entonces ven corriendo hacia mí, sin tener ningún recelo o miedo con respecto a cualquier cosa que puedas escuchar por parte del demonio.”
Entonces el niño tomó el anillo y salió; y a la hora habitual, Ornias, el demonio feroz, vino como un fuego ardiente para recibir el pago del niño.
Pero el niño, de acuerdo con las instrucciones recibidas del rey, arrojó el anillo al pecho del demonio y dijo: “El rey Salomón te llama aquí”.
Y entonces salió corriendo hacia el rey. Pero el demonio gritó en voz alta, diciendo:
“Niño, ¿por qué me has hecho esto? Remueve el anillo y devuélvelo a Salomón, y yo te daré el oro de la Tierra. Tan solo quítame esto y deja de llevarme ante Salomón.”
Pero el niño le dijo al demonio: “Tan cierto como vive el Señor Dios de Israel, no te voy a tolerar. Así que ven aquí.”
Y el niño vino corriendo, regocijándose, hacia el rey, y dijo:
“He traído al demonio, oh rey, como me ordenaste, oh mi maestro. Y él está ante las puertas del patio de su palacio, clamando y suplicando en voz alta; ofreciéndome la plata y el oro de la Tierra si tan solo dejo de entregártelo.”
Y cuando Salomón oyó esto, se levantó de su trono y salió a la puerta de entrada del patio de su palacio; y allí vio al demonio, estremeciéndose y temblando. Y le dijo:
“¿Quién eres?” Y el demonio respondió: “Me llamo Ornias.”

Salomón interroga al demonio intentando aprender su nombre, actividades y a través del poder del sello, lo manda para trabajar en el Templo

Y Salomón le dijo: “Dime, oh demonio, a qué signo zodiacal estás sujeto.”
Y él respondió: “Al aguador, Acuario. Y aquellos que son consumidos por el deseo por las nobles vírgenes de la Tierra.
Yo estrangulo a aquellos que residen en Acuario debido a su pasión por mujeres cuyo signo zodiacal es Virgo. Pero en caso de no haber disposición durante el trance, me transformo en tres formas.
Siempre que los hombres quedan cautivados por las mujeres, me transformo en una hermosa mujer; y tomo a los hombres durante el sueño y juego con ellos.
Y después de un tiempo nuevamente tomo mis alas y vuelo a las regiones celestiales. También aparezco como un león y soy mandado por todos los demonios. Además, soy descendiente del arcángel de Dios y soy frustrado por el arcángel Uriel, el Poder de Dios.”
Yo, Salomón, habiendo escuchado el nombre del arcángel, oré y glorifiqué a Dios, el Señor del cielo y de la Tierra.
“Te pido, rey Salomón, que me dejes ir libre; y traeré a ti a todos los demonios. Y como él no estaba dispuesto a sujetarse a mí, oré para que el arcángel Uriel viniera y ayudara en mi angustia”;
e inmediatamente vi al arcángel Uriel descendiendo de los cielos hacia mí.

El Arcángel Uriel ayuda a Salomón a superar a Ornias

Y el ángel ordenó al Leviatán del mar que saliera del abismo. Y él marchitó sus especies y arrojó su destino al suelo.
Y él ordenó al gran demonio y al audaz Ornias, que completaran la construcción del Templo. Y consecuentemente, yo Salomón, glorifiqué al Dios del cielo y al Creador de la Tierra.
Y él ordenó que Ornias viniera con su destino, y le dio el sello, diciendo: “Vete y tráeme aquí al príncipe de todos los demonios”.