Testamento de Salomón 26

El demonio Ephippas y el demonio del Mar Rojo traen de vuelta el pilar lo levantan en el aire

Y Ephippas condujo al demonio del Mar Rojo con la columna.
Y ambos tomaron la columna y la levantaron por encima de la Tierra.
Y entonces cerré con mi anillo de este lado y de aquel, y dije: “Observa”.
Y los espíritus permanecieron sosteniéndolo hasta el día de hoy, como prueba de la sabiduría que me fue concedida.
Y allí estaba colgado el pilar de tamaño enorme, en el aire, sostenido por los vientos.
Y los espíritus aparecían así por debajo, como el aire, sosteniéndolo.
Y si miramos fijamente, el pilar está un poco inclinado, siendo sostenido por los espíritus; y es así hoy.