Testamento de Salomón 21
Ornias es compelido a explicar cómo él sabía del plan de Dios para el futuro
Y cuando ellos se fueron, ordené que Ornias fuera traído al frente y le dije:
“Dime cómo sabes eso;” y él respondió:
“Nosotros, demonios, ascendemos al firmamento del cielo y volamos entre las estrellas.
Y escuchamos las sentencias que alcanzan las almas de los hombres e inmediatamente llegamos, y ya sea por fuerza de influencia,
o por fuego, o por espada, o por algún accidente, escondemos nuestro acto de destrucción;
y si un hombre no muere por algún desastre prematuro o por violencia, entonces nosotros, demonios,
nos transformamos de manera de aparecer a los hombres y ser adorados en nuestra naturaleza humana.”
Yo, por lo tanto, habiendo escuchado eso, glorifiqué al Señor Dios y nuevamente cuestioné al demonio, diciendo:
“Dime cómo pueden subir al cielo, siendo demonios, y entre las estrellas y los santos ángeles se mezclan”.
Y él respondió: “Así como las cosas se cumplen en el cielo, también en la Tierra se cumplen los tipos de todas ellas.
Pues existen principados, autoridades, gobernantes mundiales, y nosotros, demonios, volamos en el aire;
y escuchamos las voces de los seres celestiales y examinamos todos los poderes.
Y como no tenemos base para posar y descansar, perdemos la fuerza y caemos como las hojas de los árboles.
Y los hombres, viéndonos, imaginan que las estrellas están cayendo del cielo.
Mas no es realmente así, oh rey; mas caímos a causa de nuestra debilidad y porque no tenemos nada a que aferrarnos;
y así caímos como un rayo en medio de la noche y de repente. E incendiamos las ciudades e incendiamos los campos.
Pues las estrellas tienen fundamentos firmes en los cielos como el sol y la luna.”
Y yo, Salomón, habiendo escuchado eso, ordené que el demonio fuera guardado por cinco días.
Y después de cinco días, me acordé del viejo y estaba a punto de interrogarlo.
Mas él vino a mí en luto y con el rostro negro. Y le dije:
“Dime, viejo, ¿dónde está tu hijo? ¿Y qué significa este traje? Y él respondió:
“Me quedé sin hijos y estoy sentado junto a la tumba de mi hijo en desesperación. Pues ya hace dos días que está muerto”.
Pero yo, Salomón, al oír esto y saber que el demonio Ornias me había dicho la verdad, glorifiqué al Dios de Israel.