Testamento de Salomón 19
Riquezas son dadas a Salomón por todos los reyes de la tierra, incluyendo a Sheeba, la reina del sur, que era una bruja.
Y Yo, Salomón, tuve mucha tranquilidad en toda la Tierra y pasé mi vida en profunda paz,
honrado por todos los hombres y por todos bajo el cielo.
Y construí todo el Templo del Señor Dios. Y mi reino era próspero, y mi ejército estaba conmigo.
En cuanto al resto, la ciudad de Jerusalén descansó, regocijándose y deleitándose.
Y todos los reyes de la Tierra vinieron a mí desde los confines de la Tierra para ver el Templo que construí para el Señor Dios.
Y habiendo oído hablar de la sabiduría que me fue dada, ellos me rindieron homenaje en el Templo,
trayendo oro y plata y piedras preciosas, muchas y diversas, y bronce, y hierro, y plomo, y cedro.
Y me trajeron madera limpia, para el equipamiento del Templo de Dios.
Y entre ellos también, Sheeba, la reina del Sur, siendo una bruja, vino con gran preocupación y se inclinó ante mí en la Tierra.
Y habiendo oído mi sabiduría, ella glorificó al Dios de Israel, y ella hizo prueba formal de toda mi sabiduría,
de todo el amor en que yo la instruí, de acuerdo con la sabiduría que me fue transmitida.
Y todos los hijos de Israel glorificaron a Dios.