Evangelio de Nicodemo 9

Cuando Pilato oyó estas palabras, temió, y después de imponer silencio a las turbas, ya que estaban gritando, díjoles: “¿Entonces es este aquel a quien Herodes buscaba?” Los judíos respondieron: “Sí, es este”. Entonces Pilato cogió agua y lavó sus manos, de frente al sol, diciendo: “Soy inocente de la sangre de este justo; vosotros veréis”, Y de nuevo los judíos empezaron a gritar: “Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos”.