Evangelio de Nicodemo 16

Entonces Anás dijo: “Separémoslos unos de otros y veamos si sus declaraciones coinciden”. Y fueron separados. Después, en primer lugar, llamaron a Adas y le dijeron: “Maestro, ¿cómo contemplaste la ascensión de Jesús?” Adas respondió: “Mientras aún estaba sentado en el monte Mamilch y daba instrucciones a sus discípulos, vimos una nube que cubrió a todos con su sombra; después, la misma nube elevó a Jesús hasta el cielo, mientras que los discípulos yacían con sus rostros en la tierra”. En seguida llamaron a Finees, sacerdote, y le preguntaron también: “¿Cómo contemplaste la ascensión de Jesús?” Y él habló de manera semejante. Interrogaron también a Ageo, que respondió de manera semejante. Entonces él dijo al consejo: “Está contenido en la ley de Moisés: ‘Por boca de dos o tres toda palabra será firme’.” Y el maestro Buthem añadió: “Está escrito en la ley: ‘Y paseaba Enoc con Dios, y ya no existe, porque Dios se lo llevó consigo’.” También el maestro Jairo dijo: “También oímos hablar de la muerte de Moisés, pero no lo vimos, pues está escrito en la ley del Señor: ‘Y Moisés murió por la palabra del Señor y nadie jamás conoció, hasta el día de hoy, su sepulcro’.” Y el maestro Leví dijo: “¿Y qué significa el testimonio que el maestro Simeón dio cuando vio Jesús: ‘He aquí que este está puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel y como señal de contradicción’?” Y el maestro Isaac dijo: “Está escrito en la ley: ‘He aquí que yo envío mi mensajero delante de ti, el cual te precederá para guardarte en todo buen camino, pues mi nombre es invocado en él’.”