Evangelio de Nicodemo 12
Y en el sábado los archisinagogos, los sacerdotes y los levitas establecieron que al día siguiente todos debían encontrarse en la sinagoga. Y bien de madrugada la multitud entera se puso a deliberar qué tipo de muerte habrían de darle. Y estando el consejo reunido, ordenaron que lo hiciesen comparecer con gran deshonra. Y abrieron la puerta pero no lo encontraron. Entonces el pueblo quedó fuera de sí y todos se llenaron de admiración al encontrar los sellos intactos y la llave en poder de Caifás. Con esto, no se atrevieron a poner las manos sobre aquellos que habían hablado ante Pilato en defensa de Jesús.