Descida de Cristo ao Inferno (recensão grega) 8
A forma grega da mesma obra: moldura mínima, sem os episódios longos do latim, mas com três cenas próprias — João Batista pregando entre os mortos, a repreensão do Inferno a Satanás e o encontro com Enoque e Elias
Mientras el Infierno amonestaba así a Satanás, el Rey de la Gloria extendió su mano derecha y con ella cogió y levantó al primer padre Adán. Después se dirigió a los demás y les dijo: “Venid aquí conmigo todos los que fuisteis heridos de muerte por el madero que me tocó, pues he aquí que yo os resucito por la madera de la cruz”. Y con esto llevó a todos fuera. Y el primer padre Adán apareció rebosante de gozo y decía: “Te doy gracias, Señor, por tu magnanimidad por haberme sacado de lo más profundo del Infierno”. Y también todos los profetas y santos dijeron: “Te damos gracias, oh Cristo Salvador del mundo, porque sacaste nuestra vida de la corrupción”.
Después de haber hablado así, el Salvador bendijo a Adán en la frente con la señal de la cruz. Después hizo lo mismo con los patriarcas, profetas, mártires y progenitores. Y a continuación los cogió a todos y dio un salto del Infierno. Y mientras él caminaba, los santos padres le seguían cantando y diciendo: “Bendito el que viene en nombre del Señor. ¡Aleluya! Sean para él las alabanzas de todos los santos”.