1 Enoque 7
ENTONCES tomaron esposas, cada uno eligiendo por sí mismo; las cuales comenzaron a abordar, y con las cuales cohabitaron, enseñándoles sortilegios, encantamientos, y la división de raíces y árboles.
Y las mujeres concibieron y engendraron gigantes,
Cuya estatura era de treinta codos. Estos devoraban todo lo que el trabajo de los hombres producía y se hizo imposible alimentarlos;
Entonces se volvieron contra los hombres, a fin de devorarlos;
Y comenzaron a herir pájaros, animales, reptiles y peces, para comer su carne, uno tras otro, y para beber su sangre.
Entonces la tierra reprobó a los injustos.