Capítulos

Evangelho do Pseudo-Mateus

Autoría y Fecha de Composición

El Evangelio del Pseudo-Mateoes una compilación latina sobre la infancia de María y de Jesús. En la Antigüedad la obra circuló bajo el título "Libro sobre el Origen de la Bienaventurada María y la Infancia del Salvador". El nombre "Pseudo-Mateo" es moderno, creado por los editores para distinguir el texto del evangelio canónico atribuido a Mateo. El autor real es desconocido.

La datación es debatida. La mayoría de los especialistas sitúa la redacción entre mediados del siglo VI y finales del siglo VIII, con el siglo VII como franja más probable: la edición crítica de Jan Gijsel y Rita Beyers (1997) propone la primera mitad del siglo VII, hacia los años 600 a 625. Otros, como Gerhard Schneider, defienden una composición más tardía, en los siglos VIII o IX, en el período carolingio. No existe consenso sobre una fecha exacta.

El marco falso: las cartas de Jerónimo

La obra se presenta como traducción, realizada por Jerónimo, de un original hebreo escrito por el propio apóstol Mateo. Para ello abre con un intercambio de cartas: los obispos Cromacio y Heliodoro piden a Jerónimo que traduzca el volumen hebreo hallado, y Jerónimo responde aceptando. Ese marco es una falsificación. Las cartas son anónimas, estilizadas como si fueran de los dos obispos y del traductor, y no existe ningún original hebreo de Mateo. El recurso sirvió para conferir a la compilación la autoridad de un apóstol y de Jerónimo, y ese aparato prefacial ya acompañaba la versión más antigua hacia el año 800.

Contenido Principal

La obra reúne, en latín, dos textos griegos más antiguos: el Protoevangelio de Santiago, para el nacimiento de María y la natividad (capítulos iniciales), y el Evangelio de la Infancia de Tomás, para los milagros del niño (parte final). Entre ambos, añade un ciclo propio sobre la huida a Egipto, de origen incierto, con episodios que se volvieron célebres. Esta traducción sigue la edición de Constantin von Tischendorf, base del texto latino corriente.

La fuente de la iconografía de la Navidad

Gran parte de las imágenes que Occidente asocia a la Navidad proviene de esta obra, no de los evangelios canónicos. El buey y el asno junto al pesebre aparecen aquí por primera vez como escena narrativa, leídos como cumplimiento de Isaías 1:3 (el buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor). La obra también fijó el nacimiento en una cueva y luego en un establo, con la presencia de los animales. Esos elementos pasaron de la página al arte y la devoción medievales, y moldearon el pesebre tal como se conoce hoy.

La huida a Egipto y los prodigios

El ciclo de la huida a Egipto es la contribución más original de la obra. Dragones salen de una cueva y adoran al niño, leones y leopardos escoltan a la familia, una palmera se inclina para dar sus frutos a María y hace brotar agua de su raíz, y los ídolos de los templos egipcios se derrumban cuando la Sagrada Familia entra en la ciudad. Estos relatos responden al silencio de los evangelios sobre los años en Egipto y leen cada escena como cumplimiento de profecías del Antiguo Testamento (la caída de los ídolos se vincula a Isaías 19:1). La palmera que se inclina reaparece, siglos después, en una narración del Corán relacionada con el parto de María, aunque la relación directa entre los textos es discutida.

Recepción e influencia

A diferencia del Protoevangelio de Santiago, que el Occidente latino tendió a rechazar, el Pseudo-Mateo circuló libremente en Europa precisamente por presentarse bajo la autoridad de Mateo y Jerónimo. Se convirtió en la principal fuente de las tradiciones marianas y de la infancia de Jesús en la Edad Media occidental, sobre todo para los ciclos pintados de la vida de María, y su material fue recogido en la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine. Fue, en la práctica, el canal por el cual el material griego más antiguo llegó a la devoción de Occidente, aunque la Iglesia lo clasificara como apócrifo.

Manuscritos

La obra sobrevive en gran número de manuscritos latinos, señal de su popularidad, con variaciones considerables de extensión y orden. La edición de Constantin von Tischendorf, en el siglo XIX, fijó un texto a partir de los principales testimonios y sirvió de base por mucho tiempo; la edición crítica de referencia hoy es la de Gijsel y Beyers (1997). La tradición manuscrita generó además obras derivadas, como el Libro sobre la Natividad de María (Liber de Nativitate Mariae), que reescribe la primera parte del Pseudo-Mateo de forma más sobria y sin los episodios más fantásticos.