Capítulos
Pastor de Hermas
Autoría y Fecha de Composición
Esta obra fue escrita por Hermas entre 142 y 155 d.C. (mediados del segundo siglo).
Contenido del Libro
- Primera Visión: Acusación de Pecado y Llamado al Arrepentimiento — (Pastor de Hermas 1)
- Visión de la Iglesia como una Torre en Construcción — (Pastor de Hermas 12)
- Visión de la Bestia como Señal de la Tribulación — (Pastor de Hermas 22)
- Mandamiento sobre la Simplicidad y la Inocencia — (Pastor de Hermas 27)
- Mandamiento sobre la Castidad — (Pastor de Hermas 29)
- Mandamiento sobre la Paciencia y la Prudencia — (Pastor de Hermas 33)
- Parábola de la Vid y del Olmo — (Pastor de Hermas 52)
- Parábola sobre el Pastor y los Siervos — (Pastor de Hermas 64)
- Parábola sobre las Piedras y la Construcción de la Torre — (Pastor de Hermas 89)
Visiones (Capítulos 1-25)
Escritas probablemente entre 142 y 155 d.C., las visiones se centran en la penitencia y la moralidad cristiana.
Mandamientos (Capítulos 26-45)
Una serie de 12 mandamientos centrados en virtudes cristianas, especialmente en fe, castidad y paciencia.
Parábolas (Capítulos 46-114)
Las 10 parábolas abordan temas como el arrepentimiento y el juicio.
Difusión y Recepción
El Pastor de Hermas fue ampliamente aceptado y utilizado para la instrucción moral en las iglesias orientales. Finalmente fue clasificado como apócrifo en el Concilio de Hipona, en el año 393 d.C..
Relaciones con el Canon
Aunque no fue incluido en el Nuevo Testamento, el Pastor de Hermas era estimado por la Iglesia primitiva y mencionado por padres de la Iglesia como Eusebio. El tema de la penitencia y la purificación espiritual resuena con pasajes de las cartas de Pablo. Por ejemplo:
Pureza y penitencia
El Pastor de Hermas subraya la importancia de vivir en santidad y evitar los deseos mundanos (Cap. 6), reflejando la enseñanza de Pablo en 1 Coríntios 6:18-20, donde exhorta a los cristianos a mantener sus cuerpos como templos del Espíritu Santo.
Perseverancia y tribulación
Hermas enseña que la tribulación fortalece la fe (Cap. 22), de manera semejante a lo que Pablo escribe en Romanos 5:3-4, afirmando que la tribulación produce perseverancia, carácter y esperanza.
Comunidad y armonía
La exhortación a que los cristianos vivan en unidad (Cap. 109) recuerda la orientación de Pablo para evitar divisiones, como en 1 Coríntios 1:10, donde apela a que todos hablen lo mismo y estén unidos en pensamiento.
En varios pasajes, las descripciones de la penitencia y el papel de la Iglesia evocan temas presentes en las epístolas paulinas y en otros escritos cristianos.