Capítulos

Evangelho de Judas

Autoría y Fecha de Composición

El Evangelio de Judas es un texto gnóstico de la corriente setiana, compuesto probablemente en el siglo II d.C.El testimonio más antiguo es indirecto: hacia el año 180 d.C., Ireneo de Lyon menciona un "Evangelio de Judas" en su obra Adversus Haereses (1.31.1), atribuyéndolo a un grupo gnóstico y clasificándolo como historia ficticia. No hay certeza absoluta de que la obra citada por Ireneo sea exactamente la misma que sobrevivió, pero la correspondencia de nombre, contenido y ambiente gnóstico hace probable la identificación.

El autor es anónimo y la atribución a Judas Iscariote es pseudoepigráfica: el nombre sirve de personaje y de clave teológica, no de firma. La composición original fue en griego, hoy perdido. Lo que se conserva es una traducción copta (dialecto saídico) preservada en el Códice Tchacos, una copia del siglo III o IV. La datación por radiocarbono del papiro apunta hacia alrededor del 280 d.C., con un margen de aproximadamente 60 años, lo que sitúa la copia material entre los siglos III y IV. La fecha de la composición griega original es anterior, estimada antes del 180 d.C. con base en la mención de Ireneo y en el análisis de la lengua.

Descubrimiento y Manuscrito

El Códice Tchacos fue hallado en Egipto hacia la década de 1970 y circuló durante años en el mercado de antigüedades antes de recibir estudio académico. El manuscrito llegó bastante deteriorado y fragmentario, con lagunas en muchos pasajes, lo que se refleja en los corchetes y puntos suspensivos de la traducción. La reconstrucción, traducción y publicación fueron realizadas por un equipo bajo la National Geographic Society, que presentó el texto al público en 2006.

Contenido Principal

La obra tiene un único capítulo extenso. Narra diálogos entre Jesús y sus discípulos en los días previos a la Pascua, con especial atención a conversaciones reservadas entre Jesús y Judas. Buena parte del texto es una exposición de la cosmología gnóstica setiana: el Espíritu invisible supremo, el reino de Barbelo, el Autogenerado, los luminares y la generación incorruptible, en contraste con el mundo material creado por los ángeles inferiores Saklas y Nebro (también llamado Yaldabaoth).

La Inversión Teológica

La característica más debatida del libro es el tratamiento de Judas. En los cuatro evangelios canónicos, Judas Iscariote es el discípulo que traiciona a Jesús (ver Mateo 26 y Juan 13). En el Evangelio de Judas, aparece como el único discípulo que comprende el verdadero origen de Jesús y que recibe los misterios reservados. La entrega de Jesús se presenta como parte de un plan necesario, según la lógica gnóstica de que liberar el espíritu del cuerpo material es un bien, y no como el acto condenable de los relatos canónicos.

Comparación con el Relato Canónico

El contraste queda claro al alinear la escena de la entrega con el evangelio de Mateo:

La entrega de Jesús. En el texto canónico, Judas busca a los sumos sacerdotes y negocia el precio. En el Evangelio de Judas, la entrega aparece como el cumplimiento de una instrucción que el propio Jesús habría dado, sin el tono de traición condenada.

Evangelio de Judas
Mateo (ACF)

La Controversia de la Traducción

La lectura de un Judas plenamente rehabilitado es debatida. La traducción del equipo de National Geographic (2006) favoreció la imagen de un Judas héroe, elegido y redimido. Poco después, la investigadora April DeConick y otros estudiosos cuestionaron algunas de esas elecciones, sosteniendo que el copto describe a Judas de forma más negativa, incluso al llamarlo "decimotercer demonio" (el término copto daimon, en vez de "espíritu"). Según esa lectura, Judas sería un gobernante ligado al mundo material, y no un santo. Marvin Meyer, del equipo original, respondió defendiendo la lectura más favorable. El debate sigue abierto, y la condición fragmentaria del manuscrito dificulta una conclusión definitiva.

Estatus Canónico

El Evangelio de Judas no es canónico en ninguna tradición cristiana: ni católica, ni ortodoxa, ni protestante. Ya en la Antigüedad era tratado como obra de grupos gnósticos y rechazado por los autores que habrían de definir la ortodoxia, como Ireneo. Su teología, con un Dios supremo distinto del creador del mundo material y una salvación basada en conocimiento secreto, es incompatible con la doctrina cristiana mayoritaria. El valor de la obra hoy es histórico: es una fuente directa para entender el gnosticismo setiano del siglo II y los debates del cristianismo primitivo.

Sobre Esta Traducción

El texto en portugués disponible aquí fue traducido a partir de la versión en inglés de dominio público de Mark Mattison (gospels.net), a su vez basada en el copto del Códice Tchacos. Las lagunas del manuscrito original aparecen indicadas mediante corchetes y puntos suspensivos a lo largo del texto.