Capítulos

Atos de Pedro

Autoría y Fecha de Composición

Los Hechos de Pedro integran el conjunto de los llamados Hechos apócrifos de los Apóstoles. La obra es anónima. La mayoría de los especialistas la data en la segunda mitad del siglo II (hacia 150 a 200), con origen probable en Asia Menor. El texto fue compuesto originalmente en griego. No existe vínculo histórico con el apóstol Pedro: su nombre funciona como atribución del género, no como indicio de autoría.

Transmisión del Texto

La obra no llegó completa. Sobrevive en partes dispares, reunidas por los estudiosos a partir de manuscritos diferentes. Un fragmento copto, conservado en el Papiro de Berlín, contiene el episodio de la hija paralítica de Pedro. La porción continua más extensa es una traducción latina conocida como Hechos de Vercelli (del códice custodiado en Vercelli, Italia), que cubre la partida de Pablo, la llegada de Simón y el enfrentamiento entre ambos. El relato del martirio circuló de forma independiente y sobrevive también en griego. Por ello, la numeración y la secuencia de los capítulos reflejan más la reconstrucción moderna que una unidad original cerrada.

Contenido Principal

El Enfrentamiento con Simón el Mago

El núcleo narrativo es la disputa entre Pedro y Simón el Mago en Roma. Simón atrae a la comunidad con prodigios, y Pedro lo enfrenta en una secuencia de señales públicas: un perro que habla, un pez resucitado, ciegos curados y muertos resucitados. El clímax ocurre en el foro, cuando Simón se eleva por los aires para probar su divinidad y cae por efecto de la oración de Pedro, quebrándose las piernas. El episodio amplifica, en tono legendario, la figura que aparece brevemente en Hechos 8:9-24.

Quo Vadis y la Crucifixión Invertida

Los Hechos de Pedro son la fuente literaria más antigua de la escena conocida como "Quo Vadis": al huir de Roma, Pedro encuentra a Cristo en el camino y le pregunta adónde va, escuchando que va a ser crucificado de nuevo. Pedro entonces regresa y acepta el martirio. Es también en este texto donde aparece el detalle de la crucifixión cabeza abajo, a petición del propio Pedro. Conviene señalar que estos dos elementos provienen de este apócrifo tardío del siglo II y no de una fuente del siglo I. Las fuentes antiguas que mencionan la muerte de Pedro en Roma, como 1 Clemente (finales del siglo I), son mucho más sobrias y no describen la posición de la cruz. La tradición de la crucifixión invertida reaparece después en escritores eclesiásticos, pero su forma narrativa deriva de aquí.

Tendencias y Recepción

La obra exhibe rasgos encratitas: una fuerte valoración de la continencia sexual y de la renuncia al matrimonio, tema que aparece ya en el fragmento de la hija de Pedro. Los Hechos de Pedro nunca fueron aceptados en el canon y fueron tratados con reserva por parte de la Iglesia antigua. Con todo, ejercieron una influencia considerable en la devoción, la hagiografía y el arte posterior, sobre todo a través de las escenas del Quo Vadis y del martirio, que se incorporaron al imaginario cristiano sobre los últimos días de Pedro en Roma.