Malaquias 2

¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos creó el mismo Dios? ¿Por qué entonces nos traicionamos unos a otros profanando la alianza de nuestros padres?
Traiciona Judá, se cometen abominaciones en Israel y en Jerusalén; pues ha profanado Judá el santuario que el Señor amaba y se ha casado con la hija de un dios extranjero.
El Señor destrozará a quien esto hace, al vigía y al vigilante de las tiendas de Jacob, y al que trae ofrendas al Señor del universo.
También hacéis esto: cubrís de lágrimas el altar del Señor, de llantos y gemidos, pero el Señor no mira vuestra ofrenda, ni os la recibe con gusto.
Y encima decís: «¿Por qué?». Porque el Señor es testigo de que traicionaste a la mujer de tu juventud, a tu compañera, a la mujer con quien te uniste por alianza.
Nadie que tenga un mínimo de espíritu actúa así; ¡cuánto menos quien busca descendencia divina! Cuidad vuestro espíritu y no traicionéis a la mujer de vuestra juventud.
El que odia y la despacha, dice el Señor Dios de Israel, cubre sus vestidos de violencia, dice el Señor del universo. Cuidad vuestro espíritu y no seáis traidores.