2 Crônicas 33

Entonces el Señor hizo venir contra ellos a los jefes del ejército del rey de Asiria, que apresaron a Manasés con ganchos, lo ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.
En su angustia, quiso aplacar al Señor su Dios, humillándose profundamente ante el Dios de sus padres,
y le suplicó. El Señor lo atendió: escuchó su oración y le concedió el retorno a Jerusalén, a su reino. Manasés reconoció que el Señor es el verdadero Dios.