1 Coríntios 15
Si se anuncia que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos?
Pues bien: si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo ha resucitado.
Pero si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también vuestra fe;
más todavía: resultamos unos falsos testigos de Dios, porque hemos dado testimonio contra él, diciendo que ha resucitado a Cristo, a quien no ha resucitado… si es que los muertos no resucitan.
Pues si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado;
y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís estando en vuestros pecados;
de modo que incluso los que murieron en Cristo han perecido.
Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solo en esta vida, somos los más desgraciados de toda la humanidad.